1984 ciencia ficción

1984 y la ciencia ficción social

Si soy sincero, no soy muy dado a este tipo de libros. Intenté leerme “Un mundo sin fin” y no pude. Demasiado jaleo. No me aclaraba. Que si los A por un lado, los B… No era un libro lo que se dice “concreto” (tendré que volver a retomarlo). Pero “1984” es otra historia. Te cuenta las cosas desde el punto de vista de un personaje (sí, un personaje concreto). Esto hace que participes en la trama y empatices con lo que sucede.

Porque “1984” pertenece a un subgénero conocido como ciencia ficción social. Esta se caracteriza por enfatizar en el desarrollo de la sociedad antes que el de la tecnología. Pero no te lo cuento yo. Mejor te lo cuenta Alejandro de Valentín en este artículo.

Ficha de «1984»

1984 portada
Puedes obtenerla aquí

«El personaje principal de la novela es Winston Smith, que trabaja en el Ministerio de la Verdad. Su cometido es reescribir la historia, ironizando así el ideal declarado en el nombre del Ministerio. Tras años trabajando para dicho Ministerio, Winston Smith se va volviendo consciente de que los retoques de la historia en los que consiste su trabajo son solo una parte de la gran farsa en la que se basa su gobierno, y descubre la falsedad intencionada de todas las informaciones procedentes del Partido Único. En su ansia de evadir la omnipresente vigilancia del Gran Hermano (que llega inclusive a todas las casas) encuentra el amor de una joven rebelde llamada Julia, también desengañada del sistema político; ambos encarnan así una resistencia de dos contra una sociedad que se vigila a sí misma».

Fuente: Wikipedia

George Orwell

Quien visite a menudo este blog sabe que no suelo profundizar en los autores. Sin embargo, leer “1984” me ha dado la oportunidad de investigar sobre su autor. En este caso, George Orwell no es más que un seudónimo de Eric Arthur Blair.

Hay muchos datos curiosos, pero el que más, fue que participó en la guerra civil española. ¿Qué lo llevó a participar en la guerra? Parece ser que un fuerte convencimiento de luchar por sus ideales. Por mucho que lo intentaron convencer de que no era una buena idea, no cambió su decisión.

Su participación en la guerra civil le marcó para siempre. Sobre todo, en su visión del mundo.

Desgranando la historia de «1984»

Atención: spoilers

Las tres superpotencias

El protagonista de “1984”, Winston Smith, pertenece a la potencia de Oceanía (Reino Unido, Irlanda, América, Australia, Nueva Zelanda y el sur de África), donde gobierna el Partido Ingsoc y el Gran Hermano.

Hay otras dos superpotencias: Eurasia y Asia Oriental. Resulta que estas tres superpotencias están en guerra continuamente, disputándose los mismos territorios una y otra vez. Esta guerra es una de los elementos que mantienen a raya a la población.

El Partido Ingsoc y el Gran Hermano

En esta sociedad, es el Partido Ingsoc, quien gobierna. Las leyes que proporciona este Partido son irrefutables. Es un totalitarismo que ha suprimido toda libertad de pensamiento mediante la opresión de los ciudadanos. Para ello, crean la figura del Gran Hermano. Un ser omnipotente que observa todos los movimientos de las personas a todas horas. En la calle, en casa, en el trabajo… Siempre son vigilados a través de las “telepantallas”. Son dispositivos que funcionan como una televisión, pero que al mismo tiempo, cumplen la función de ser una cámara.

1984 gran germano
Te están vigilando…

Hay tres clases: los miembros del círculo interior del Partido, los miembros externos del Partido y los “proles”.

Los miembros del círculo interior del Partido

Estos son los que mueven verdaderamente los hilos. Son el gobierno en sí, pero no es una persona sola, sino un grupo de dirigentes. No aparecen públicamente. Los demás saben que están, pero ni siquiera saben quiénes son.

Se encargan de hacer que el régimen permanezca tal cual está.

Los miembros externos del Partido

Están dentro del Partido, y llevan una vida “cómoda”, a pesar del miedo. Trabajan en los Ministerios. Apenas hablan e interaccionan unos con otros. Cualquier acto de rebelión en contra del Partido, incluso si es de pensamiento, puede ocasionar que una persona desaparezca. Se vaporiza. No solo muere, sino que es como si nunca hubiera existido. La borran de la existencia. Increíble.

Los «proles»

Son la inmensa mayoría. El Partido los mantiene en la pobreza y la ignorancia para que no piensen en rebelarse en contra de ellos.

Sin embargo, la mayoría son felices porque no tienen tanta conciencia de lo que ocurre con el Partido y la libertad que les está quitando.

Goldstein y los Dos Minutos de Odio

En “1984”, un elemento clave es la eliminación del amor y la exaltación del odio. Cada día, a cierta hora, la gente se junta en sus “telepantallas” para los Dos Minutos de Odio. Lo que aparece en la pantalla es un tipo llamado Goldstein (no estoy seguro de si esta persona llega a ser real) dando un discurso. En este, da ideas rebeldes e insulta al Gran Hermano. La reacción de todo el mundo es gritarle a la “telepantalla”. Durante esos dos minutos.

Además, para el protagonista, esto se convierte en algo inevitable.

Los Ministerios de «1984»

Existen tres Ministerios en la sociedad de “1984”, donde trabajan los miembros del Partido. Es muy curioso porque cada uno representa lo contrario de lo que afirma el nombre del Ministerio.

Ministerio de la Verdad

Es donde trabaja Winston. Allí, se encargan de alterar las noticias, documentación, registros… De manera que todo quede tal y como designe el Partido.

Por ejemplo, si Oceanía ha estado en guerra con Eurasia, así constan todos los informes. Ha sido así desde el principio de los tiempos. Sin embargo, si Oceanía de repente está en guerra con Asia Oriental, también ha sido así desde el principio de los tiempos.

De este modo, el Ministerio de la Verdad modifica y elimina todo aquello que contradiga lo que haya afirmado el Partido. Porque el pasado no existe más que en la mente, y si no hay constancia en ningún documento, el Partido tendrá la razón siempre. Aunque mienta deliberadamente. Sin duda, no hay cómo demostrarlo.

1984 ministerio de la verdad
«Si repites una mentira lo suficiente, se convierte en verdad».

Ministerio de la Paz

Se encargan de todos los asuntos referentes con las guerras con otras potencias. A decir verdad, hacen que la guerra sea permanente. Así, aseguran la paz. La razón de esto es que si la población enfoca el odio hacia fuera, no hay tantas revueltas sociales.

Ministerio de la Abundancia

Su función es gestionar la economía, por lo que provocan que la gente viva al borde la pobreza racionando la comida y los materiales. En ciertas ocasiones, Winston menciona lo acostumbrado que está a la escasez de cuchillas de afeitar.

Ministerio del Amor

Se ocupa de administrar los castigos, la tortura y de reeducar a los miembros del Partido inculcando un amor férreo por el Gran Hermano y las ideologías del Partido.

Una ironía que se llame como se llame, ¿verdad? Así con todos.

La historia de Winston

Winston, como todos los demás, permanece ajeno a cómo es el mundo. Él solo se deja llevar, pero el régimen impide que piense con claridad, hasta que llega un punto en que se cuestiona todo. Empieza a escribir en un libro lo que se le pasa por la cabeza, es decir, los pocos recuerdos que le quedan. Así es como se cuestiona el Partido Ingsoc, el Gran Hermano e incluso las guerras.

Sin embargo, tiene que seguir disimulando. Continuar con su trabajo en el Ministerio de la Verdad falsificando documentos, pero sin pasar desapercibido y vivir su aburrida vida solitaria e insípida.

Pero no termina ahí la historia. Winston quiere saber si hay alguien más que se sienta como él. Entonces, conoce el amor de una joven mujer. Por supuesto, se tienen que ocultar del mundo para estar juntos.

No obstante, el único problema es que el Partido sabe cómo eliminar ese amor.

En definitiva…

Creo que la historia habla por sí sola. No hace falta que yo hable sobre lo que implica esta novela, aunque se puedan sacar múltiples análisis.

Lo que sí que me llama la atención es haber descubierto este subgénero de la ciencia ficción (más allá de los viajes al espacio), donde la tecnología (que la hay) queda más apartada.

¿Cómo te sentiste al leer esta novela? ¿Crees que es posible que en el futuro se caiga en un sistema semejante? Desde luego, da que pensar.

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